En terapia individual trabajaremos la razón que te ha traído a terapia y las necesidades que pueden surgir en el camino.
En las primeras sesiones, analizaremos el problema desde una perspectiva amplia, teniendo en cuenta la realidad que vives en su conjunto. Poco a poco, a medida que se consolide la confianza y la relación terapéutica, podremos trabajar en zonas más conflictivas y darás pasos hacia la recuperación de la salud.
Frecuencia y duración
En terapia individual acordamos la frecuencia de las sesiones en función de la necesidad. La duración de la terapia es variable en función de la razón que te ha traído a la terapia. Es decir, si quieres solucionar un problema concreto, cuando lo hagas, daremos por finalizada la terapia. Otras veces, en cambio, quieres hacer un cambio más profundo en la vida y eso exigirá un proceso terapéutico más largo. Además, a menudo puede aparecer alguna experiencia traumática que no estaba a la vista durante el proceso y eso alarga el proceso.

¿Cuándo es el momento adecuado para solicitar ayuda terapéutica?
- Cuando vives situaciones de estrés, ansiedad o angustia.
- Cuando necesitas ayuda para afrontar un duelo, una separación, una enfermedad u otro tipo de pérdida.
- Si tienes miedos u obsesiones.
- Si estás deprimido, no le tomas sentido a la vida o no encuentras motivación para nada.
- Si tienes problemas emocionales y/o relacionales
- Si has vivido alguna situación traumática
- Cuando tu forma de pensar, de emprender o de sentir te da problemas.
- Cualquier situación de crisis si la estás viviendo; existencial, en la relación de pareja, familiar o laboral.